Revue de la B.P.C.                                                THÈMES                                                                  III/2007

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 mise en ligne le 4 septembre 2007

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 La reforma del Estado 

Propuesta para un investigación Iusfilosófica

 

por María Josefina Cámara Bolio[1] (*)

 

 

1. Antecedentes

 

Como fuente inspiradora de este modesto trabajo de investigación, que pretende abarcar no solamente al Derecho Penal, sino al Derecho Constitucional, Teoría del Estado y Ciencia Política, debo citar , en obvio de leal amistad y los créditos que académicamente procedan,  la extensa obra intitulada “Derecho Penal Postmoderno”, que, publicada por Editorial Temis de Bogotá,  presentó como primicia en México, en noviembre del 2005, el Profesor Abelardo Rivera Llano, de nacionalidad Colombiana, aunque formado jurídica y criminológicamente, en Italia.

En efecto, del estudio y análisis de la obra precitada, quien esto suscribe, ha pretendido aplicar un símil, propio para México y la realidad que, actualmente, se compulsa en nuestra Patria, especialmente, a nivel socio-jurídico. Es por ello que me permito presentar, a continuación, una especie de reseña de la obra antedicha,  a modo de barrunto intuitivo y comentario somero o parte de un todo.

 

 

2. Reseña bibliográfica

 

Vano intento sería tratar de resumir, sin omitir algo, la monumental obra del Profesor colombo-italiano Dr.Abelardo Rivera Llano; pero mi sincero deseo es que los modestos comentarios que voy a permitirme presentar aquí, sirvan, no sólo de merecido y cálido elogio, sino como una muestra y comprobación de  circunspecta  introspección y en la perspectiva que, a la manera Orteguiana, ha  logrado presentar ante mis ojos. Seguramente, cada día habrá más  ojos, sobre todo, ojos de Juventud estudiosa, que, a través de esta obra, donde el autor resume su experiencia de los últimos años,  como Profesor de Pregrado y Postgrado, encuentren en ella sólida  herramienta para cincelar, cual escultura sólida y bien  proporcionada, el Derecho del Nuevo Milenio. Por ello, diré, entrando en materia, que, si bien, la obra es densa, en parte y en  partes, también, con las carencias que pone de relieve, así en los hombres como en el Derecho, que es, al fin,. Obra humana,  pareciera que nos hace volar en aras de lo que Milán Kundera nombró “La Insoportable Levedad del Ser.”[2](1) Con visión  amplia y profunda, como un mar de  conocimientos, realmente   universales, ese “savoir faire” que, en palabras de Leibnitz,   Rivera Llano ha extraído “du trésor de son esprit”, el mencionado autor nos lleva de la mano a contemplar, con ojos claros y serenos, así como realistas, aquel orden jurídico piramidal que, a lo Kelseniano, pudiera compararse con las obras arquitectónicas de Keops y Mikerino, frente a la cuales Napoleón dijera a sus soldados: “Cuarenta siglos de Historia os contemplan!”, para llegar paralelamente al árido desierto de instituciones ruinosas que hoy nos hablan de derrumbe y soledad......mas no todo es vacío fracasado; sin retirar los ojos de aquellas maravillas que, en su momento, toda obra humana encerró y tuvo cómo génesis o paternidad de su primicia, habrá qué reconocer la herencia que, como sabio abuelo, nos deja “l’ancien  régime”, para acceder a la esperanza de un nuevo orden, razonando también,  un nuevo Derecho, ruta accesible solamente por caminos a los que Rivera Llano nos lleva por atajos insospechados.

Esta esperanza, con su derrotero de luces y sombras, a lo Rembrandt, es la aportación más valiosa y original de este autor y Profesor que, sin apartar su vida de la Docencia, ha sabido tomar de la experiencia de la Magistratura, la realidad de un valor llamado “Justicia”, que le robó a las estrellas y a los sueños. La vastedad, casi insondable, de  las fuentes en que abrevó, pero matizadas con su personal visión, particular y enriquecedora, constituyen una oferta singular para el lector, impregnada, en todo momento, del amor del Maestro a sus  alumnos. Finalmente, al poner el índice de fuego en una  desembocadura a la que llega como llega el Nilo, después de tan   largo recorrido, a convertirse en catarata, se convierte así mismo en estruendo emocional intelectual y espiritual, cuando el autor en comento no habla de “la desconstrucción del sistema” y  la   necesidad del nuevo “ordo”[3]. Así,  el autor escribe: “…podemos   decir que cobran actualidad hoy, más que antes, las palabras de   Manuel de Lardizàbal y Uribe, llamado ‘el primer Beccaria español’, cuando dijo: « acaso no hay empresa tan difícil como llevar a cabo a su entera perfección la legislación criminal », máxime si se   tiene en cuenta que no existe sistema acabado y estable sobre la teoría del delito. Por el contrario, se encuentra en reconstrucción, ante la disolución de sus mencionadas paradojas, comenzando, huelga la reiteración, por la misma teoría de la acción, hoy   replanetada con la nueva forma de imputación. Y si a todo esto le agregamos el problema inherente a su  aplicación, donde se conjugan, finalmente, la ciencia, la técnica y el  arte, a que hemos hecho referencia al comienzo (de la obra), podemosconcluir  enfatizando en la necesidad de una nueva preparación y actualización nada indiferente en los operadores judiciales que hoy requieren la justicia y el derecho. La circunstancia de  transición impone, al mismo tiempo, la necesidad de una gran  mutación en los organismos encargados de administrar justicia, por ende, en el derecho tradicional, para que deje de ser, en palabras de Novoa Monreal,  « obstáculo al cambio social » en una sociedad  donde, además, invocando a Saramago, « El problema no es que se acabe un siglo, sino que se está acabando una civilización. Está claro que hemos llegado al final de una civilización »[4]. Otra cita, profundamente reflexiva, de Rivera Llano, que complementa la anterior, me parece que es la conclusión de que « luego, se trata de una sociedad en  transición, donde las bases del conocimiento  sensible y racional,  sobre las que se edificó la modernidad, se tambalean. Se avanza hoy, de los métodos idealistas, positivistas y neopisitivistas, al holismo circular (ver supra nota 16) interactivo en el que las ciencias de la comunicación y de la información, tienen el predominio como instrumentos mediáticos para hacer posible la globalización, la participación social como acceso real y no formal, formas de realización humana, y, por lo  mismo, a la democracia-libertad dentro del modelo del Estado social de Derecho que tiene qué escuchar las múltiples voces  que se expresan en la sociedad, lo que demanda un orden jurídico esencialmente dinámico »[5] ; y, como reitera el autor en cita : « Lo dicho líneas arriba, significa también que tanto la metodología del positivismo como los conceptos fundamentales que inspiraban al Estado liberal tiene que ser replanteados a la luz del nuevo realismo social, científico y constitucional, propio de las sociedades de elevada complejidad que culmina en la globalización[6]. Y estas tan fuertes afirmaciónes, aplicadas al Derecho Penal, pero que yo estimo válidas para el Derecho en general, así como o para la Teoría del Estado, la Ciencia Política y, sobre todo, la Filosofía del Derecho, me han suscitado un símil, apto para México,  de cara a la crisis socio-jurídica y política que nuestra Patria confronta, a través de dicho símil, he creído encontrar un camino de solución global, mismo que pretendo demostrar, a manera de Hipótesis, en este barrunto de investigacíon.

 

 

3. Justificación del tema

 

Los Sistemas Autopoiéticos o Autorreferenciales, son algo así como la posición psicológica de ver en “tercera dimensión”, o sea, desde afuera y desde arriba hacia el interior del sujeto observado. Se   requiere, por tanto, para poder ponerlos por obra, una gran madurez, sea como persona o como grupo. A propósito de estos sistemas tan  novedosos, vale la pena, citar, tal como Rivera Llano lo toma de Gûnther Teubner[7] que la esencia de dichos sistemas es que “ejercen  un protagonismo activo pues no sólamente son capaces de reorganizarse a  sí mismos sino que sus elementos se generan siempre a partir de sus propias observaciones.  La autocreación del sistema consiste en ‘la producción a la vez continua y discontinua de  elementos siempre nuevos’, pues la observación es una actividad fundamental de los sistemas autorreferentes mediante la que ellos se observan a sí mismos y  observan su entorno para intervenir con procesos que establecen selecciones de las diferencias, lo que necesariamente no implica proliferación del derecho”,[8] “sino que indica un proceso e el cual el Estado social produce un nuevo tipo de  derecho: el derecho regulativo. Este es definible en sus funciones  como un derecho preordenado a las exigencias del Estado social, y en  su estructura como un derecho tendencialmente particularizado teleológicamente orientado y fuertemente dependiente de las ciencias  sociales [9]. Con  dicho término, hemos destacado en las páginas anteriores, Niklas Luhman designa el llamado fenómeno de la autorreferencia, la cual se da cuando el sistema alcanza la facultad de auto-observación, auto-organización, auto-refelexión, auto-reproducción y auto-control donde rige la causalidad circular  transversal, génesis de la creación espontánea de un nuevo orden autorreproductivo, que enfrenta, al mismo tiempo, el   problema de la complejidad.”[10]

El mencionado autor Rivera Llano menciona una cita de  Umberto Eco,  En Nombre de la Rosa[11], referente al arte de reírse  de uno mismo, arte que, también, preconizó Agatha  Christie, por ser esta la expresión de mayor madurez, quizá, que, como sujetos humanos pensante, podemos adoptar.  Por eso me atrevo a decir que, si hoy, nos viéramos en el espejo de esta sociedad coqueta, banal e inestable como nos la ha pintado el Neoliberalismo, nos causaría horror! probablemente. Y por eso, cuando México está apuntando, tal vez,  hacia la puesta en práctica de un sistema autopoiético, mismo que ya quedó descrito en su esencia, pero ahora y aquí, proyectaría su aspecto social, ya que, enel decir de Luhman, “Los hombres, en cuanto sistemas psíquicos, constituyen el ambiente que hace posible la sociedad”[12], tal vez esa percepción, que no es política sino académica, no está aún al alcance de los académicos. Si partimos de la obra del autor Rivera Llano, que nos hiere porque nos cuestiona, yo me atrevo a concluír que lo que debe cambiarse, en el decir de Alberdi[13], no son sólo los hombres y las cosas; lo que debemos hacer es, luego de un cambio personal, ya que los hombres conforman las estructuras, un verdadero cambio  social, el cual deviene, ineluctablemente, del Derecho. Es decir, para  conformar un cambio de la sociedad, se requiere de una propuesta integral que contemple, “a priori”, el cambio de las leyes  y, posteriormente, de las instituciones, desembocando todo esto, a manera de broche que cierra el círculo, en un nuevo Derecho. E “nuevo ordo”, indispensable para llegar al “Estado del arte”[14], es lo que México, en mi humilde opinión, está necesitando con urgencia. Así lo ha compulsado el pueblo, sin saber expresarlo, sino en la abigarrada confusión que se ha vivido a partir del 2 de julio próximo pasado. El “Erlebniss”[15], es decir, la “vivencia” que decían los escritores-filósofos o filósofos escritores de la Revista de Occidente, ha sido la de un México que, dividido en la preferencia ideológico-partidista, creo que,  no obstante y a despecho de las apariencias, está unido en una aspiración: Un cambio, que propenda a la Justicia y  la Equidad, con un replanteamiento serio, reingeniería si se quiere, del proyecto de Nación, para lograr el México que todos anhelamos. Y ya que no están dadas las condiciones para que nuestras leyes y los procesos que  son inherentes a su aplicación, sean aptas para  servir a un país verdaderamente incluyente, conforme a las necesidades del  México del 2007, se ha puesto de manifiesto la erosión y el deterioro, que, quizá por obra del tiempo, sufren nuestras instituciones. Mas, aunque no seamos enteramente Kelsenianos en  lo que toca a identificar Estado con Derecho, sí es cierto que el  Estado deviene del Derecho, mismo que le da vida, lo objetiva y lo  sostiene, a través del uso de la fuerza, si ello fuere necesario; es  decir, como afirmaba el Maestro Recaséns Siches, má allá de  ninguna otra nota, al Derecho lo distingue como tal la característica,  que le es inherente, denominada por él como “impositividad  inexorable[16]. Es así como el nuevo “ordo” tendría qué seguir u  dinámica y/o orden que sería la siguiente: Individuo, Sociedad y  Derecho; tres instancias o entes   que, describiendo una parábola o “hipercírculo”[17] donde este se cierra para indicar que el Derecho, a su vez, como  último eslabón, se  apoya y se realiza en e hombre o individuo, eslabón primero de la dinámica. Y no es inoportuno reiterar que el nuevo ordo, necesario para llegar al  “Estado del Arte” precitado, es lo que México está necesitando con urgencia. Y quienes primero lo han advertido,  y señalado, hasta en los medios televisivos, han sido los Legisladores, que son, como diría  Recaséns Siches, “Sacerdotes de la Legalidad vigente”[18], pero, no por serlo, sino, precisamente porque lo son, advierten  y compulsan lnsuficiencia de los recursos actuales para  satisfacer las necesidades del presente. Es asi como lo que ha de legislarse, no es solamente qué conductas deben ser tipificadas y qué se entiende por seguridad  pública y nacional, así como las  reformas  Procesal, Electoral , Hacendaria, sino el todo, desde el vértice de la célebre “pirámide” Kelseniana”, para no romper el  “Principio de  Plenitud Hermética del Orden Jurídico”[19], dejando lagunas o roturas en esa malla impecable y bien urdida, que debe ser el Derecho y, por ende, el  Estado de Derecho. La suprema aspiración sería, por tanto, promover, como resultado de una reforma del Estado integralmente planificada y realizada, aplicando, quizá, la “Teoría de la Habencia” del   fallecido Maestro Agustín Basave y Fernández del  Valle[20], misma  que preconiza lo primigenio del haber sobre el ser,    en este caso, un espacio para todos, con todas  las  ideologías, y  la promoción de lo que me atrevo a denominar como  un “desarrollo social sustentable, con respeto a la diversidad”, misma que no significa la tolerancia a toda clase de atropellos, sino, básicamente, aceptar al  que no piensa como yo: Tratar de interactuar y buscar la riqueza para  todos  los miembros de una comunidad, el Estado en este caso. Pero es preciso, para estos efectos, recordar, con Ortega y Gasset, que no se puede usar la democracia  contra la democracia”[21].

Tampoco se puede reformar aquello que  se advierte como  insuficiente o deformado, o, simplemente, inexistente. Y preciso es enfatizar que Sociedad es un sistema, articulado y organizado; por ello, porque nuestro devenir es mera estratificación y lucha por el poder, ontológicamente está en contra de la esencia social del Estado de Derecho de corte democrático

–liberal, como México lo ha  pretendido ser, a través de su  Carta Magna de 1917, aún vigente, y de su Política interna y aún hacia el exterior. Sí como decía el Pontífice Paulo VI, si desarrollo es  el nuevo nombre de la paz,  nosotros debemos proteger, desde la constitución misma del Estado,  a través de su organización jurídico ;

–política, una Sociología Política aplicada al desarrollo. Y con esto me refiero a la más alta acepción del vocablo “Política”, que no es  la labor de ascender en posiciones personales sino Ciencia aplicada  y “esfuerzo de la praxis”[22].  Me parece evidente, entonces, que, para lograr lo que me atrevo a proponer, no nos ayudará la realización  de reformas parciales y parceladas, sino, definitivamente,  dentro de una dialéctica Hegeliana como método, y partiendo de la realidad  actual, como tesis, proponer la desconstrucción como antítesis, y la propuesta de una nueva realidad o camino, como síntesis. Esta  última opción, pretendo enunciarla a manera de Hipótesis Principal del presente trabajo de investigación, adelantando que habrá de basarse en la Teoría del Constituyente, elaborada por Luis Recaséns Siches[23] y en el estudio de la Norma Hipotética Fundamental, [24] de factura Kelseniana.

 

 

4. Planteamiento del problema

 

La más viva inquietud nos conmueve cuando llegamos a la interrogante de: ¿Qué es el Estado del Arte?.Para responder a esta interrogante, debemos subdividir nuestra atención en dos parágrafos:

1)     ¿Qué es el Estado del Arte? Su Etiología o Filosofía de la Causas.

2)     ¿Cómo llegar a él?

 

La primera pregunta, harto compleja, puede explicarse en las palabras llanas de Jesús de   Nazareth, mismas que se encierran en el Sermón de la Montaña, más conocido como “Las Bienaventuranzas” [25]: « Mi reino es  Justicia, es Paz, es  Amor. » Este tema imborrable, cualquiera que sea  la religión o credo filosófico que se profese, deviene de aquel Salmo donde se escribió que llegaría un día en que la Justicia y la Paz se darían la  mano[26].

Aplicado a nuestro tema, estimo que la traducción o actualización de estas palabras, equivaldría a los siguientes conceptos:

 

1. Que el Estado del Arte debe contener, tanto en el estricto sentido   de  “poseer la nota”, como en el de cercar, a la manera de una presa que detiene el ímpetu de las aguas, aquellas virtudes que  son esenciales, tanto al hombre, como ser que aspira a  la perfección, en el itinerario del  “homo viatoris” como le llamó Agustín Basave [27], como a la sociedad, hecha por el hombre y  para el hombre, y consecuentemente, abarcar al Derecho. Este último, de acuerdo con Recaséns Siches, debe lograr y/ ofrecer al ciudadano:

 

1.1.1. Paz social;

1.1.2. Justicia social;

1.1.3. Seguridad social[28].

 

Cabe señalar, como nota de complementación del tema,  que las aspiraciones anteriores han quedado plasmadas en la  obra de Santi Romano y de LinoRodríguez-Arias Bustamante[29], quien, desde el Derecho Civil,  primera gran rama del Derecho Público, atisbó reflexiones  Iuisfilosóficas de la más pura estirpe, mismas que desembocaron en  la Sociedad Comunitaria, como Tercera Vía Ideológica o Tercera Opción, entre el Capitalismo y el Marxismo, y cuyo Manifiesto,  se promulgó en 1981, en la “Mérida de los Caballeros” de Venezuela.

De acuerdo, también, con Recaséns Siches, en su “Logos de lo Razonable”[30], si los Valores poseen una  “vocación” a ser realizados, y dicha vocatio o “llamado sólo se cumple en la vida humana, entonces el hombre, como ser humano, posee la  facultad de ser artífice de una vida con  sentido y significación[31]. , y puede transformar su existencia en una obra de arte, donde, al mismo modo en que el escultor talla el duro mármol para convertirlo en imagen, el ser  humano esculpa, en su corazón y en su vida, valores y esfuerzos plenos de trascendencia.

He ahí, según estimo, el mayor alcance de la libertad, que, de acuerdo también con Recaséns, configura esa facultad llamada albedrío, que no es algo que se pueda tener o no tener, sino que resulta inherente al hecho de nacer humano[32]. Así, sin estar plenamente  de acuerdo con Platón en que el filósofo debe gobernar,  sí estimo que todo gobernante debe filosofar para encontrar el camino, es decir, el método, que conduzca al Estado del Arte.

Sobre la pregunta toral de: ¿Cómo llegar al Estado del Arte?, me parece pertinente, en primer término, ofrecer las reflexiones del Filósofo genovés Tomasso Bugossi, discípulo de Michel Federico Scciaca, quien  opina que “la Democracia es un método” ; o sea, que no se trata de un fin en sí mismo, como, erróneamente, la hemos venido pregonando y tratando de alcanzar, sino que será el camino para llegar a aquello que el precitado Filósofo, con pluma cargada de emotividad, denomina “il essere”[33]. Me parece que, en estrecha relación con el tema que trato de explicitar en este modesto trabajo, Bugossi acerta a  sintetizar mi idea, como se desprende de las siguientes palabras : “ Questa é la storia., non certo quella che passa senza lasciare segno, ma aquella che permane e per i l fatto stesso che permane è viva, autentica; è continuo svolgimento, rivelatori, come prima si diceva, di nuovi asspetti veritativi e in ciò consiste l’autentico progresso. Vi sono invece due prospettive entrambe sterili e  dannose all’autentico progresso e queste sono quelle che negano il  presente per confinarse nel passato, false custodi della tradizione (conservatorismo e tradicionalismo) o quelle che negano il passato e rigettano il presente, per un avvenire senza radici  (rivoluzionarismo d’ogni tipo). Queste due posizioni estreme hanno però un punto in comune:  la negazione del presente. Il non tenerne conto significa non vivere, ma soprattutto non pensare, l’equivalente del negare il senso della storia e i valori che vi si rivelano.”[34] En modesta traducción de quien escribe este trabajo, las palabras de  Bugossi serían: “ Esta es la historia, no es cierto que pasa sin dejar huella , pero vale aquella que permanece y que es viva, auténtica;  es contínuo desenvolvimiento,  reveladoras, como primero se dice, de nuevos aspectos de la verdad y en esto consiste el auténtico  progreso. Nosotros estamos “metidos” entre dos perspectivas, ambas estériles y dañinas para el auténtico progreso; y estas son : Aquellas que niegan el presente para confinarse en el pasado, falsas custodias de la tradición(conservadurismo y tradicionalismo) o aquellas que niegan el pasado o cambian el presente por un  porvenir sin raíces (revolucionarismo de cualquier tipo). Estas dos posiciones extremas, tienen, sin embargo, un punto en común: la negación del presente. El no tener esto en cuenta, significa no vivir, pero, sobre todo, no pensar; se trata del equivalente a  negar el sentido de la historia y los valores que ahí se revelan.”

 

2 - Es decir, en conclusión:

Si el hombre, como ser humano, sólo encuentra el sentido de su vida en la vivencia de los valores, previa asistencia a su llamado y la vida humana, al tener sus propios valores, que devienen de los de los hombres y mujeres que la viven,  permea con dichos valores la Historia toda, ello es altamente demostrativo de que el sentido que debe tener una Carta Magna, es el de los valores, comenzando por los estrictamente jurídicos, ergo la JUSTICIA,  hasta llegar a los valores humanos, cuya puesta en práctica, debe ser facilitada por la ley. Es esta la diferencia, pero, al propio tiempo, colaboración que se da entre la Moral y el Derecho, tal como se ha venido diciendo desde la brillantez de Francisco Suárez [35], en pleno Siglo de Oro español. Luego, la crisis de nuestra historia, desde la sociedad que amenaza con sucumbir, a la que se refería Saramago, en cita que mencioné al principio de este trabajo, tiene mucho qué ver con la crisis de leyes que adolescen de lo que se llama en Psicología “asertividad”, o sea, la posibilidad de que dichas leyes sean  bien comprendidas , “bien entendu”, como dirían los franceses, y, por ende, introyectadas en la colectividad. Este es un problema, grande por cierto, de Técnica  Jurídico-Legislativa, mismo que pretendo desarrollar oportunamente en el curso de esta investigación.

Como síntesis de lo expuesto, lo esencial será rescatar y vivenciar aquellos valores que nos hacen libres y realizados, a través del camino democrático, para, siendo personas humanas cabales, conformar el grupo humano que integra el “Estado del Arte”. No me refiero con esta afirmación a aquella “raza cósmica” que describiera nuestro insigne Vaconcelos [36], sino que se trata  de recordar que Justicia es, básicamente, igualdad de oportunidades para el desarrollo. El Estado del Arte no será, entonces, asunto de élite, ente de fuero o privilegio, sino una maravillosa meta, accesible a todos, a través del camino de una Democracia, entendida como vía de libertad hacia su realización, tanto personal como grupal.

 

 

5. Pregunta inicial

 

¿Por qué es necesario realizar la desconstruccióntotal del sistema jurídico que nos rige actualmente?

 

6. Hipótesis principal

 

Debe promulgarse una nueva Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

 

7. Hipótesis alternas

 

 El logro del Estado del Arte, está condicionado a una  nueva Carta Magna;

Se requiere dotar al Estado mexicano del “candado”  denominado “Control de Constitucionalidad”;

Se requiere un nuevo enfoque del Derecho Penal Mexicano.

8. Objetivo general

 

Análisis de la Teoría del Constituyente y de la Norma Hipo- tética Fundamental Kelseniana.

9. Objetivos específicos

 

Proponer caminos para el logro de una correctaTécnica  Jurídico-Legislativa en una posible nueva Carta Magna.

 

10. Tipo de investigatión

 

Descriptiva, de Derecho Comparado,

Bibliográfica y  Propositiva.

 

11. Estrategia metodológica

 

A través de un riguroso análisis de la Constitución actual, en forma y fondo, detectar las carencias que presenta, como  instrumento regulador de la convivencia actual de los mexicanos. Posteriormente, a la luz del Derecho comparado, así como las lecturas y análisis de las obras señaladas en la Bibliografía de este trabajo, proponer un Proyecto de Constitución Incluyente, para México 2007.

 

12. Índice o capitulado

 

Presentación y Exposición de Motivos :

 

Capítulo I.

La Génesis del Örden Jurídico actual:

a) Historia del proceso Constitucional;

b) Legislación y Normatividad;

c) Procuración e Impartición de Justicia.

Capítulo II

El Derecho Penal, como una rama del Derecho Público;

a) Su relación con el Derecho constitucional,

b) Su relación con el Derecho Procesal;

c) Su relación con la Criminología y la Victimología.

 

Capítulo III  El Olvido de la Iusfilosofía

a) Escuelas Iusfilosóficas;

b) Relación de la Filosofía del Derecho con el Ius Puniendo;

c) El Derecho Penal actual, carente de bases iusfilosóficas;

 

Capítulo IV

El Derecho Penal frente al Derecho Constitucional;

a) Situación histórica y socio-política de México en 1917;

b) Inquietudes del Constituyente frente al Derecho Penal;

 

Capítulo V

La Desconstrucción del Sistema Penal de la mano con la Crisis del Derecho Constitucional.

a) Hacia una articulación del Derecho Penal con el Derecho Constitucional, a través del “Control deConstitucionalidad”;

b) El papel de la Hermenéutica en la interpretación de la Ley;

 

Capítulo VI

Un Derecho Penal Postmoderno para el México del siglo XXI, para una sociedad de “economía deprimida”.

a) Justificar, desde el punto de vista de la Iusfilosofía, la urgencia de una nueva Constitución con las siguientes características:

1) Incluyente de todas la ideologías y equilibradora;

2) Asertiva y propositiva;

3) Con una correcta Técnica Jurídico-Legislativa;

4) Que unifique las reformas Penal, Procesal, Electoral, Hacendaria, etc.;

5) Que se inspire en la Teoría del Estado y la Ciencia Política, partiendo de la Estimativa Jurídica y de la Política Legislativa, como ramas de la Filosofía del Derecho.

 

Conclusiones

Apéndice

 

 

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 México D.F., Noviembre del 2006.

 

(*) María Josefina Cámara Bolio, Abogada y Criminóloga. Profesora e Investigadora en el Instituto Nacional de estudios Superiores en Derecho Processsal Penal. Miembro de la Sociedad Mexicana de Filosofías Social.

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© THÈMES     III/2007

 



[1] Este trabajo fue concuído en noviembre del año pasado, pero permanecio inèdito.

[2] KUNDERA MILAN, La Insoportable Levedad del Ser, ed. Alfaguara

[3] RIVERA LLANO Abelardo, El derecho penal postmoderno, ed. Temis, Bogotá, 2005, pp. 171,172, 173, 379, 629.

[4] ibidem, p. 173.

[5] ibidem, p. 256.

[6] ULRICK BECK , ¿Qué es la globalización ? Falacias del globalismo, respuestas a la globalización, Barcelona, Paidós, 1998, y  ZYGMUNT BAUMAN, La societá individualizzata, p. 177 et s.

[7] GÛNTHER TEUBNER, Aspetti, limiti, alternativi della Legificatione en Sociología del Diritto, Milano, Giuffrè Editore, 1985, pp. 7 a 30 ; del mismo autor, Il diritto come Sistema Autopoietic, citado por RIVERA LLANO Abelardo, El Derecho Penal Postmoderno, ed. Temis, Bogotá, 2005, p. 363.

[8] ib., p. 363.

[9] GÜNTHER TEUBNER, op. cit.,  citado por RIVERA LLANO en El Derecho Penal Postmoderno, ed. Temis, Bogotá, 2005, p. 363;

[10] RIVERA LLANO Abelardo, El Derecho Penal Postmoderno, ed. Temis, Bogotá, 2005, p. 363.

[11] ECO Humberto, Signo, Barcelona, ed. Labor, 1980.

[12] SOTO NAVARRO, Susana, La Protección Penal, p. 18, citada por RIVERA  LLANO, El Derecho Penal Postmoderno, ed.Temis, Bogotá, 2005, p. 363.

[13] Cfr.ALBERDI, Bases para la Organización Política de la República  Argentina, ed. Cd., Argentina, 1995.

[14] Cfr. RIVERA   LLANO Abelardo,  El Derecho Penal Postmoderno, p. 253 y s.

[15] Cfr. GARCÍA  MORENTE, Manuel, Lecciones de Filosofía del Derecho, ed. Sepan Cuántos, México, 1980.

[16] Cfr.RECASÉNS SICHES Luis, “Tratado General    de Filosofía del Derecho”, ed. Porrúa, 4a. edición, México, 1970., p. 184.

[17] RIVERA  LLANO Abelardo, op. cit pp. 256.y 335.

[18] RECASÉNS SICHES Luis, Tratado General deFilosofía del Derecho, ed. Porrúa, 4ª. edición, México, 1970, p. 184 a 187.

[19] Íbidem, p. 321 y s.s..

[20] Cfr. FERNÁNDEZ DEL VALLE Agustín, Tratado de Metafísica, Teoría de la Habencia, ed. Limusa, México, 1985.

[21] Cfr.  RECASÉNS SICHES, op. cit., p. 516 y s.s.

[22] FROSINI Vittorio, La Estructura del Derecho, publicación del  Real Colegio de España, Bologna, 1974, p. 174,  citado por CÁMARA BOLIO María Josefina, « Criminología y Derechos  Humanos a la Luz de la Filosofía del Derecho », Memorias del  X Congreso Mundial de Filosofía del Derecho y Filosofía Social, Tomo IX, México, 1921.

[23] RECASÉNS SICHES Luis, Tratado General de Filosofía del Derecho, ed. Porrúa, 4ª. Edición México, 1970, p. 297 y s.s.

[24] Íbidem, p. 293 y 294.

[25] BIBLIA LATINOAMERICANA, XVI Edición, Ediciones Paulinas, Madrid, 1972, Evangelio según San Mateo, Cap. 5, Vrs. 1-12.

[26]  Íbidem, Libro de los Salmos, Salmo 85 (84), Vs. 11-14.

[27]  BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE Agustín, Antroposofía Metafísica, Tratado del Hombre”, Colección Austral, Espasa-Calpe, España, p. 56 y 57, 1958.

[28] RECASÉNS SICHES Luis, Tratado General,de Filosofía del Derecho, Ed. Porrúa, 4ª. Edición, México, 1970, p. 178 y s.s.

[29] Cfr. RODRÍGUEZ-ARIAS BUSTAMANTE Lino, Filosofía y Filosofía del Derecho, Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela, y ed. Temis, Bogotá, 1986.

[30] Cfr. RECASÉNS SICHES Luis, “Tratado General de Filosofía del Derecho”, ed.Porrúa, México, 4ª. Edición, 1970, p. 7.

[31] Íbidem, p. 58 a 70 y 404.

[32] RECASÈNS, op. cit., p. 83.

[33] Cfr.BUGOSSI TOMASO, « Filosofia e    Comunicazione », Ponencia presentada al Congreso Internacional de Filosofía, Ixtlahuaca, Estado de México, Noviembre/05.

[34] BUGOSSI TOMASO, La Formazione Antropica¸ Edicolors Publishing, Milano, Italia,  2003, p. 8.

[35] Cfr.  RECASÉNS SICHES Luis, Tratado General de Filosofía del Derecho, Porrúa, 4ª. Edición, México, 1970.

[36] Cfr. BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE Agustín, La Filosofía de José Vasconcelos, ed. Diana, México, 1970.